Mundo árabe

COMO LO HACIAN LOS ANTEPASADOS DE LOS ARABES…

El comienzo de la civilización para muchos está determinado por la llegada de la escritura, pero hay quien afirma que esta empezó con el invento del primer retrete.

Los antiguos territorios de Mesopotamia, junto a los del Valle del Indo, fueron los primeros en poseer pozos negros y sistemas de alcantarillado: ya en el 3000 a.C., Habuba Kabir, una antigua ciudad mesopotámica, en lo que hoy es Siria, utilizaba una red de tubos para transportar todas las aguas residuales. Así que Mesopotamia no sólo podría ser nombrada la “cuna de la civilización” sino también la “patria del saneamiento”. Los habitantes de estos territorios fueron los primeros en abordar los problemas relacionados con los desechos humanos. Muchos arqueólogos sostienen que el sistema más elaborado de baños fue el que se desarrolló durante el reinado de Sargón El Grande; el soberano sumerio dio un ejemplo de limpieza construyendo en su palacio seis retretes (2300 a.C.), que por cierto supuso una mejora con respeto a los baños utilizados comúnmente porque no se trataba de incomodas ollas de barro sino consistían en asientos elevados en forma de herradura, mucho más adaptados al asiento. Además, estos inodoros estaban conectados a desagües y descargaban en un colector principal; el alcantarillado estaba inclinado hacia abajo para evitar el entesamiento. Desafortunadamente estos tipos de retretes sólo eran accesibles al soberano y el resto de la población, por mucho tiempo, continuó yendo al baño incómodamente.

Egipto

Parece que también los egipcios tenían aseos sentados y que utilizaban arena para cubrir los excrementos que estaban en la cavidad bajo la estructura.

(Monte Sinaí-1450 a.C.)

En realidad los antiguos egipcios no trabajaron mucho para avanzar en el ámbito del saneamiento.

(Tipo de asiento de la época faraonica)

La mayor contribución es la encontrada por los arqueólogos en la ciudad de Akhenaton en Tel-el-Amarna; aquí se descubrieron en una casa del siglo XIV a.C., propiedad de un oficial de alto rango, los restos de aseos con asientos hechos de piedra caliza y de forma de ojo de cerradura. Este tipo de asiento era aún más cómodo para los glúteos y anticipó la forma de los inodoros modernos. Además el contenido de la letrina caía en contenedores extraíbles puestos en una pequeña fosa debajo de la taza.

Hay muy pocas noticias sobre este tema en relación a los territorios que hoy se consideran “mundo árabe” lo que es cierto es que Egipto, tanto como los territorios del Oriente Medio desarrollaron un eficiente sistema de diques, canales y esclusas y una red de alcantarillado muy avanzada, antes que los occidentales.

(Retrete del palacio anexo al templo de Medinet Abu)

Y… ¿ESTE ES EL BAÑO?

Sin embargo no es cierto que los restos de retretes encontrados en varios lugares arqueológicos del Norte de África o Medio Oriente sean, verdaderamente, baños alafranga, es decir, inodoros con asientos. De hecho se trata de baños alaturka o squatting toilets que simplemente no están al nivel del suelo.

Esta tipología de retretes está muy difundida en los países árabes hoy en día, en los servicios públicos así como en las casas… Quizás es por esto que muchos de nosotros no son acostumbrados y lo vemos como algo de antinatural. En realidad, está científicamente demostrado que los baños alaturka son mucho más higiénicos, favorables por el organismo y, según algunos, también más ecológicos.

Países como Egipto, Arabia Saudita, Jordania, Irak, Siria, Kuwait, Sudán, Yemen han estado utilizando estos retretes desde un primer momento.

(Siria – Lo que se ve en el suelo son principalmente residuos de arena y tierra traída desde fuera)

¿Cuál es la diferencia?

Inodoro a la turca, inodoro turco o placa turca es un inodoro sin taza. Se constituye de un agujero en el piso con dos apartados adyacentes para apoyar los pies. Tal vez se llama letrina por carecer de asiento pero esta última, a diferencia del inodoro a la turca, no posee cierre hidráulico.

¿Por qué es más natural?

Los médicos aconsejan esta postura (en cuclillas) para defecar porque en esta posición la eliminación de residuos es más fácil y rápida; por el contrario, sentarse, obstruye el paso de residuos a través del colon.

El nutricionista Dr. Bernard Jensen ha definido el váter como una amenaza para la salud diciendo: “Creo sinceramente que uno de los mayores enemigos del intestino de la sociedad civilizada es la pesadilla ergonómica llamada váter”.

¿Por qué es más ecológico e higiénico?

Con respeto al inodoro con taza, en el momento de tirar de la cadena se consume mucho menos agua y nunca se puede usar -o tal vez sólo tirar en su interior- papel higiénico de manera que no se contamine el agua. También hay una manguerita para ayudar a lavarse las partes íntimas y asegurarse de que la zona esté limpia para la siguiente persona.

Lavarse después de ir al baño nos parecerá algo obvio e indiscutible, pero tenemos que añadir que en muchas culturas y religiones (generalmente en las ‘no occidentales’) el concepto de higiene no es sólo un acto de limpieza corporal sino también un acto de purificación exterior e interior. Es por esta misma razón que el hecho de ir al baño siguiendo algunas pautas no tiene que ver exclusivamente con “lo civil” sino también con “lo espiritual”.

EL RETRETE EN EL ISLAM

En el Islam, así como vamos a ver más adelante, el concepto de purificación es aún más fuerte ya que además de las normas de limpieza del interior (oración) también posee unas normas estrictas de limpieza del exterior, incluso por extraño que parezca estas reglas también engloban ritos para ir al baño o para entrar en él.

Lo que hace que los musulmanes hagan del bathroom un protocolo y un rito se encuentra en un versículo del Corán, que dice así: un buen musulmán debe imitar todas las costumbres, tradiciones y prácticas realizadas por Mahoma (versículo 3:132 y 4:80). Siendo premiados, según la religión musulmana, aquellos que obedezcan a Allah y a Mahoma y siendo castigados los que no imiten al profeta, no es de extrañar que esta emulación se ciña a todos los aspectos de su vida abarcando también las prácticas en el WC.

El rito del cuarto de baño está dividido en seis áreas: entrada, reclusión, mirada a la Qibla, cuclillas, limpieza y salida.

  • Entrada

Es conveniente mencionar que antiguamente los musulmanes creían en genios y demonios, y se pensaba que estos residían en los cuartos sanitarios. La mayoría de estos genios tenían como víctimas a las mujeres más bellas de la casa y sólo podían ser expulsados por la mediación de un imán. Por ello, los musulmanes deben entrar con el pie izquierdo en el baño y decir una oración encomendándose a Allah para que les proteja durante su estancia. Algunas de estas oraciones son:

– ‘Me refugio en Allah de los demonios masculinos y femeninos’

– ‘Oremos al responder al llamado de la naturaleza’ (Sahih Bukhari 1.4.144)

– ‘Oh Dios, busco refugio en tí de las cosas malas y nocivas’ (Sahih Muslim 3.0729).

Es importante no entrar en el baño con algún objeto (libros, pendientes, anillos, joyas) que posea el nombre de Allah, para no ensuciar su nombre. Además es fundamental guardar un absoluto silencio en la habitación, ni siquiera se puede hablar para contestar el saludo de otra persona.

  • Reclusión

Es de vital importancia que el baño se encuentre alejado y fuera del campo de visión. Tanto puertas como baños deben estar totalmente cerradas pues la privacidad en el bathroom es el mayor de los requisitos.

Algunas mujeres musulmanas encuentran incómodos los baños públicos ya que estos no poseen puertas y la separación entre el suelo y la pared es demasiado amplia por lo que es muy sencillo verse.

Ejemplos de hadices:

– ‘Cuando dos hombres defecan juntos no deben conversar, no deben mirar las partes íntimas de los demás’ (Sunaan Ibn Mayah 1.342)

  • Prohibido mirar a la Qibla (Meca)

Los musulmanes están obligados a situarse, durante la defecación, de tal manera que ni la cara (es decir, el pene o la vulva de la mujer), ni la espalda (es decir, nalga) quede enfrentada a la Qibla. Este procedimiento lo deben seguir todos aquellos que defequen en el desierto o en la letrina de su casa, por ello la orientación hacia la meca es tan importante para diseñar una casa musulmana.

  • Cuclillas

Orinar sentado o en cuclillas es una práctica muy común para los musulmanes, se dice que esta forma es más saludable ya que se reduce la posibilidad de salpicar de orina en las ropas y en el cuerpo.

Los musulmanes tienen prohibido sostener el pene con la maño derecha al defecar o al orinar, ya que Mahoma dijo que estaba permitido sostenerlo con la mano izquierda y no con la derecha. Aquí van unos ejemplos de hacides que hablan sobre esta práctica.

-‘Al orinar, no toque el pene con la mano derecha’ (Sunaan Nasai, 1.24,25)

-‘Use la mano izquierda para tocar las partes íntimas’ (Mishkat 1.185)

-‘No orinar en agua estancada’ (Sunaan Ibn Mayah 1.343)

-‘No orinar en un agujero’ (Sunaan Nasai 1.34)

-‘No orinar en un terreno blando’ (Mishkat 1.185)

-‘No orinar en un lugar de baño y luego tomas un baño en el mismo sitio’ (Sunaan Nasai 1.36)

-‘Por las noches puede orinar en un vaso’ (Sunaan Nasai 1.32)

El caso de las mujeres es completamente diferente pues no se tiene ninguna referencia de que Dios se haya pronunciado en este tema, por lo que las mujeres son libres de usar una u otra mano.

  • Limpieza

Allah ama a todo aquel que esté limpio y puro, por ello después de hacer sus necesidades deben realizar la Istinjaa (purificación), que consiste en lavarse con agua. Sin embargo si no disponen de agua, como en el desierto, pueden utilizar piedras o el polvo de arena, considerados como jabones.

Así como las piedras y la arena son sustitutas del agua, el papel higiénico está completamente prohibido. La razón es que el papel absorbe la orina y las heces y por tanto estas pueden entrar en contacto con la mano.

  • Salida

Para salir del cuarto de baño se debe hacer con el pie derecho y recitar esta plegaria: Busco tu perdón, alabado sea Allah que me retiró mis molestias.

DEL PARTICULAR AL UNIVERSAL

Al final tenemos que decir que, muy a menudo, el baño no es sólo una cuestión natural del organismo humano o una cuestión de higiene sino también una cuestión medioambiental que está relacionado con el agua. Está claro, en consecuencia, que los tres aspectos están ligados entre ellos. Desde siempre las zonas áridas del norte de África y del Oriente Medio han tenido problemas en gestionar la distribución del agua, ya bastante escasa. Según datos del UNICEF recopilados entre el 1990 y el 2004 los progresos en este campo van a un ritmo demasiado lento. Por lo que tiene que ver con la cobertura de saneamiento la diferencia entre zonas rurales y zonas urbanas es considerable, también las cifras varían según el Estado. Las principales mejoras en la cobertura de saneamiento entre 1990 y 2004 se produjeron en Egipto (de un 54% a un 70%), Marruecos (de un 56 % a un 73%) y en la República Árabe Siria (de un 73% a un 90%). En los territorios de conflicto, por el contrario, la situación es mucho más preocupante y el agua no está al alcance de todos: por eso en estas áreas la población vive en condiciones higiénicas inadecuadas.

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