Asia

En este continente tan grande y variado he realizado diversas funciones y a continuación, nuestros compañeros os contarán algo sobre mí en India, Afganistán, Tailandia y Japón:

ASIA – DEL AGUJERO NEGRO AL DR. TOTO.

El título podría ser una aproximación a las distintas situaciones que se pueden encontrar en el continente asiático. Hoy en día es una realidad, que el váter, urinario, wc, letrina, loo, flush toilet, indian toilet o como se le quiera denominar, es un indicador de desarrollo de un país o región.

Tratándose de Asía, es imposible hablar de algo homogéneo, así que vamos a ver en este continente los dos extremos. Desde la pobreza máxima que se puede encontrar en el sudeste asiático, pasando por la historia de Tailandia a través del váter o la creación del váter ecológico y llegando incluso a urinarios que bien podrían ser “tripulados” por un comandante de una nave espacial en Japón o tener a nuestro médico dentro del váter.

India – Agujero Negro

Comenzando por la zona sur asiática, todo el  mundo podría recordar una escena de la película Slumdog Millionaire, la escena de un niño indio, Jamal, dando saltos y cubierto de excrementos tras saltar por un retrete.

 

Pero, ¿es esta la realidad? Lamentablemente es cierto y muy sabido que en las zonas pobres de grandes ciudades como Mumbai la realidad es incluso peor.

Encontramos un artículo en un diario español donde explican que alrededor de una tercera parte de la población mundial, no tiene acceso a un lavabo propio. En nuestro caso, la India suma un total de 700 millones de personas, según los datos facilitados por los expertos.

Defecar al aire libre podría contaminar los suministros de agua y propagar enfermedades como la diarrea, que mata a miles de personas cada año. Por ello Naciones Unidas reclama que se proporcionen sanitarios higiénicos para todo el mundo en el 2015.

Así que el gobierno de la India quiere terminar con las defecaciones en vía pública, mediante la instalación de lavabos que podrían utilizar los cientos de millones de personas sin techo que habitan en las ciudades. Según el ministro de desarrollo rural, Raghuvansh Prasad, “en 2015, la India se verá libre de las defecaciones en las calles y podrá cumplir con los compromisos internacionales adquiridos en este sentido”. Prasad dijo que en los últimos años año, la India, ha destinado alrededor de 10 billones de rupias (255 millones de dólares) en proyectos de sanidad rural, un 43% más que en años anteriores.

Este último artículo data del 2007, de la cumbre sobre baños que se realizó en Nueva Delhi, pero a día de hoy, otros estudios demuestran que siguen estas carencias y están costando tantas vidas humanas como pérdidas económicas.

Esto se observa en el estudio del Banco Mundial a través de la agencia Reuters donde encontramos que la India pierde cerca de 54 millones de dólares al año.

Hay 450.000 muertes por los 575 millones de casos de diarrea registrados cada año, donde millones de personas en zonas rurales y urbanas aún tienen que defecar en la calle, no se lavan las manos y tienen que lidiar con malos sistemas de alcantarillado.

Las muertes prematuras, el trato de los enfermos de diarrea, malaria, tracoma y parásitos intestinales, además del tiempo perdido en enfermedades, cuestan 38.500 millones de dólares.

Unos 10,7 millones de dólares más se pierden en el “tiempo de acceso”, dijo el informe – el tiempo empleado en encontrar un servicio compartido o un lugar abierto para defecar cuando no se tiene un servicio en la casa propia.

Los servicios inadecuados en colegios y trabajos también derivaron en pérdidas ya que las mujeres y las niñas se niegan a ir por la falta de privacidad. Los ingresos por turismo sufrieron por la falta de  sanitarios adecuados y cuestan al país unos 260 millones de dólares.

Esto nos conduce a deducir que el gobierno Indio ha realizado poco de lo que prometió en esa cumbre del 2007. Lo que nos lleva a la realidad de que la sanidad y en concreto a nuestro tema principal, es muy precaria. Por eso, India es llamada “agujero negro”.

Pero no todo es tan negro,  parece que al final de ese agujero se puede ver algo de luz. Aunque el gobierno de la India no esté cumpliendo las expectativas, el problema que se da aquí está agudizando el ingenio y las creaciones de nuevas tecnologías que en la India se están dando pueden servir en otros países. Este es el caso del Sulabh Toilet, creado por  Bindeshwar Pathak, un indio premiado por la Semana Mundial del Agua en Estocolmo gracias a este invento que está salvando, tanto en la India y en otros países como en Afganistán, miles de vidas. Pero este invento lo veremos a continuación.

Afganistán – Llegada del retrete ecológico

Primo hermano de la India, tenemos a Afganistán, con una situación parecida a la del agujero negro.

La imagen de Kabul, la capital, es la de las antiguas ciudades europeas de la Edad Media, en las que se arrojaban los residuos a la calle al grito de “¡agua va!”. Donde menos del 5% de la población tiene acceso al alcantarillado público, tan solo hay unas zanjas abiertas por donde descargan las aguas fecales y el olor es a veces nauseabundo.

La construcción del alcantarillado es costosa, y la falta de agua hace difícil su implantación. Las fosas sépticas tampoco son una solución ya que se producen filtraciones que contaminan las capas freáticas, y por tanto el agua potable que se extrae, casi en exclusiva, de ellas.

Una solución a este problema el aparato indio mencionado en el apartado anterior el Sulabh, que significa “fácilmente disponible”. Este es un sistema de saneamiento totalmente sostenible, ya que además contribuye a la producción de biogás, el cual se puede usar como energía para calefacción, para cocinar, iluminación, etc.

En Kabul se están utilizando tanto en instalaciones públicas como privadas. Se han inaugurado recientemente cinco complejos de váteres públicos de veinte inodoros cada uno en diferentes zonas de la capital. Los usuarios tienen que pagar unos cuatro céntimos de dólar cada vez que tienen necesidad de ello. Los cinco complejos recaudan diariamente unos doscientos veinte dólares, lo que los hace completamente auto sostenible.

El Alcalde de Kabul inaugura el complejo de váteres públicos de Sarai Shimalie
 
 
 El sistema está compuesto de dos fosas gemelas que usan muy poca agua (dos litros en lugar de los diez que suelen desaguar los inodoros comunes). Ambas fosas se usan alternativamente, y un procesador de biogás produce metano a partir de los desechos.
 

 

Aquí se puede observar, de forma esquemática, el funcionamiento de estos Sulabhs, así como diferentes modelos de uso privado.

 

Gracias al Sulabh se ahorra mucha agua, no se contamina, se recicla y lo que es más importante, se salvan muchas vidas. Y el “agujero negro” comienza a verse más de color verde ecológico.

 

Tailandia – Tales from the Loo

A continuación pasamos a otra zona, donde se explica mediante el recorrido de una exposición sobre el inodoro, la historia de un país… Tailandia.

“Tales from the Loo” (cuentos desde el váter) es la exposición que se encuentra en el Museo de Siam de la ciudad Bangkok hasta el 17 de Abril del 2011, donde nos acerca a la cultura Tailandesa a través de sus inodoros.

En ella se nos explica cómo una costumbre tan íntima en la actualidad no era así antiguamente. También como poco a poco, los tailandeses más humildes abandonaron la práctica de ir a realizar sus necesidades al campo para adoptar la moderna taza como dispositivo para tirar de la cadena.

Quien se acerque a ella puede emular a los antepasados tailandeses en la muestra y sentarse encima del agujero de las letrinas de madera que el rey Chulanlogkom impuso por la ley para todo el país hace apenas una década.

Desde finales del s. XIX, los retretes públicos como este se puede encontrar a lo largo de Bangkok. Aunque básica y rudimentaria, fue visto como un mecanismo para la construcción de una nación civilizada. En vez de ir a los campos o a los muelles como antes, los Siameses hacen su tarea de una manera más sistemática e higiénica.

Cerca de estos retretes, a la entrada del museo hay una réplica de las casetas reservadas a los monjes budistas en los templos, en forma de pequeño templo y cuya rampa separaba los desechos líquidos de los sólidos.

En la parte exterior de las letrinas de los monjes se encuentra muy cerca un cartel que destaca una curiosidad del baño real. Explica que la gente de Tailandia aprobó el concepto hindú de Dios-rey, y como el rey era la reencarnación del dios Vishnu. Esto llevó a una multitud de ritos, las costumbres y las ceremonias correspondientes a las funciones públicas y privadas del rey (entre ellas las de defecar). “No fue ninguna excepción, incluso para su sesión de la defecación al aire era necesario un ritual” dice el museo.

Este rudimental mecanismo fue adoptado hace mas de 700 años en Sri Lanka y más tarde en Tailandia, donde no terminó de instaurarse por el intenso calor que derretía las heces y éstas se mezclaban con la orina.

Dependencias de los monjes: Este tipo de letrina se adoptó de Sri Lanka, alrededor de 700 años atrás, cuando el reino de Sukhothai adopto la rama del Budismo en Sri Lanka como religión del estado. Fue tan innovadora que los monjes tailandeses no perdieron el tiempo en adoptarlo en sus propios templos.

Hasta el siglo pasado, los sistemas sanitarios del retrete eran exclusivos del monacato budista y de la corte. Al pueblo, en cambio, se le prohibió realizar urinarios en sus casas porque se consideraba un insulto hacia la supremacía divina del rey, un concepto que provenía de la India y se estableció también en Tailandia.

Cada vez que el monarca o algún familiar quería hacer sus necesidades, se ponía en marcha un complicado ritual que acarreaba cambiarse de ropa y bendecir las heces, mientras los súbditos tenían que apañárselas en un arrozal o río con un puñado de hojas para limpiarse.

“Se puede aprender mucho analizando la evolución del retrete. A lo largo de nuestra historia, ha sido testigo directo de la diversidad cultural y de la jerarquización de la sociedad tailandesa”, señala a los periodistas el director de la muestra, Taweesak Woraritrueangurai.

El director comenta que el retrete moderno llegó al país hace unos cien años, cuando el rey Chulalongkorn decidió hacer obligatorio su uso para acabar con el mal olor generalizado en Bangkok. En aquellos años, inmigrantes chinos se encargaban de recoger los cubos de heces para verter su contenido en el río Chao Phraya, mientras que la élite empezaba a importar de Europa las primeras tazas de porcelana para adornar lujosos baños.

 

Tuvieron que transcurrir 50 años para que el rey recién coronado Bhumibol Adulyadej convenciera a la población de las virtudes del WC para prevenir la transmisión de enfermedades dentro del hogar. El visto bueno de éste trajo consigo un cerro de pedidos e inventos como un váter portátil de madera para excursiones o uno ligero de cartón con capacidad para aguantar hasta cien kilos.

 

Otro modelo curioso era el llamado “Confort 100”, se trata de un “kit” compuesto por un orinal tipo botella (para los hombres) y un pañal de adulto (para las damas o para los hombres también) que lo entregaba, a modo de propaganda, la emisora 100FM. Se situaba bajo el asiento del conductor de algunos coches para poder hacer sus necesidades en los largos atascos de la ciudad mientras escuchaba 100FM, la radio más popular de los años 80 en la ciudad.

 

Desde esos inventos hasta los últimos diseños de moda italianos, retretes especiales para discapacitados o los inventos japoneses que veremos en el siguiente apartado, con sistemas de calefacción, asientos acolchados o mangueras con sensores y multitud de filigranas.

Para cerrar con este apartado de Tailandia y su galería del retrete nos quedamos con la afirmación del responsable de la exposición: “Observar la forma en la que hemos hecho nuestras necesidades a lo largo de la historia nos permite entender mejor ésta”.

 

Japón – El Dr. Toto

Cuando oímos hablar de “Japón” e “inodoros” lo primero que se nos viene a la imaginación son complejos váteres con una gran variedad de gadgets incorporados, los cuales no sabemos si accionarlos o no, no valla ser que salgamos volando como si una nave espacial se tratase.

Lo que le hace más confuso y misterioso aún es que normalmente tanto los botones como instrucciones están en japonés, por lo que a los turistas extranjeros les trae de cabeza esta tecnología tan avanzada de los japoneses y les hace pensar: “¡Yo tan solo quiero hacer mis necesidades, por favor! ¡Tasukette kudasai yo! ¡Onegai!” con una expresión de desesperación en su rostros.

Desde hace ya varias décadas, dos compañías se han hecho con el mercado de las ventas de váteres gracias a las prestaciones que incorporan a estos objetos para el placer individual. Estas son TOTO e INAX, aunque aquí sólo nos centraremos en la primera, ya que es la que tiene la hegemonía en este sector con una cifra superior al 60% de las ventas en el país nipón más exportaciones a otros países: EEUU, China, Indonesia, Corea, Tailandia, Taiwán, Hong Kong, China y Europa.

 

 En 2010, TOTO y Daiwa House, compañía líder en construcciones mobiliarias prefabricadas, se unen en el proyecto de fabricar el “váter inteligente”. Este proyecto está enfocado a personas mayores o aquellas con alguna incapacidad para que no tengan que desplazarse a los centros sanitarios a hacerse las revisiones médicas rutinarias.

 

 

 

Este nuevo váter inteligente, que pronto podría pasar a llamarse Dr. TOTO, es capaz de medir la cantidad de sangre eliminada en la orina, la cantidad de azúcar en la sangre, la temperatura corporal, el peso e incluso el índice de masa corporal. Todos estos datos son transferidos a tu PC personal o podrían ser grabados en una tarjeta para luego enviárselos al doctor personal de cada uno. Y todo, desde casa.

 Tecnología TOTO

  

  

  

  

  

Washlet

Tiene una boquilla que expulsa un chorro de agua para uso personal (la limpieza con agua es mejor que con el papel). Se puede graduar tanto la temperatura del agua, como la presión de la misma (la boquilla se limpia antes y después del uso). También se puede regular dependiendo si el usuario es hombre, mujer o niño. El chorro, además, tiene una salida en espiral que ofrece un masaje y reactiva el flujo sanguíneo a la vez que limpia

El washlet también incorpora un sistema de calefacción y de refrigeración del asiento, dependiendo de la época del año (invierno/verano).

Otra función que tiene es de desodorizante. El aire dentro de la taza se purifica con un fuerte filtro para mantener un ambiente sin olores.

 

Funciones automáticas

La tapa se abre automáticamente gracias a un sensor de movimiento. Posteriormente, se cierra cuando nos alejamos y descarga agua automáticamente.

 

 

 

Tornado Flush

Tres chorros situados en el interior de la taza descarga agua en forma de remolino y limpia toda la taza más eficazmente. Esta forma de descarga es más silenciosa y económica.

 

CeFIONtect

Una capa de esmalte es aplicada antes de la cocción de la cerámica. Esta capa de esmalte garantiza una superficie totalmente lisa, sin ondulaciones, lo que no permite que se deposite moho u otros restos.

 

 

Hydrotect

Se puede utilizar tanto en paredes interiores como exteriores. Consiste en una capa protectora aplicada a una baldosa que permite que se limpien solas, reduciendo la propagación de bacterias y eliminando malos olores.

Esta tecnología ayuda a reducir la dispersión de gérmenes, a la descomposición del amoniaco de la orina (eliminando olores) y al ser tan fáciles de limpiar, reduce el tiempo de limpieza.

 

Estas son las diversas realidades que conforman el continente asiático. Desde lo más profundo la India, viendo como avanza en la búsqueda de nuevas tecnologías para conseguir la salubridad de sus gentes. La evolución de esta tecnología importada a otros países como Afganistán, donde esta ayuda salva miles de vida. Pasando por Tailandia y viendo su desarrollo, su uso cotidiano (incluso el de la realeza). Y terminando con el colofón tecnológico de Japón, con váteres que pueden sacar un diagnostico de nuestro estado de salud. Este es el panorama que se encuentra en el gran continente asiático.

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